miércoles, 22 de octubre de 2014

diminutillos

114.

no te empeñes que te empañas
no te empaches que te despacho
no me deslumbres que te vislumbro
y no me niegues que te anego

jueves, 16 de octubre de 2014

en lo más profundo

en lo más profundo del bosque
el hombre más superficial

en lo más acelerado del día
una palabra con caparazón bosteza

en lo más oportuno aguarda
la oportunidad de desvencijarnos

en esa seguridad
en esa afirmación rotunda
en la chispa del pedernal de tus dientes
está el primer paso
todas las muescas de la pared a estrenar
y los abucheos de los reflejos

ahí
donde ya no estás pero aun te sientes
justo ahí toda las bilis
ahí
donde el dolor y sus luces
ahí donde nada queda
aún buscas lo que te pierde

domingo, 12 de octubre de 2014

V.O.

me han llamado inútil tantas veces como muertes y despertares
me han llamado a filas para muchas causas de oficio retorcido
y beneficio de otros
he desfallecido y traficado en todas las guerras de rigor
me han llamado voces ajenas en noches alucinadas
para planificar mi desaparición
y he perseguido las mismas voces al hacerme de día
se me han acercado los tipos más normales con su mejor veneno
y algunos locos para venderme semillas
me han desterrado desollado desmembrado y deshumanizado
pero aquí estoy
esperando al hombre al ideal
agotando los días hasta que ya no cuenten conmigo
aquí
justo donde quedamos en vernos
cuando de niños nos prometimos ser nuestra versión más original

sábado, 4 de octubre de 2014

El Super


nada que vender o robar
queda esa confusión aún alegre ajándose
estoy preparado para el cierre del cuerpo
para ser un recuerdo de colores estallados
preparado para dejar de mí la ilusión y el surco
de unas toscas ruedas escribiendo en el camino
sobre lo que fue un ser humano ejemplarizado

anticipo tiempo polvo y cucarachas
ya no seré más ese mártir de pacotilla

estoy preparado para el traspaso


 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Tú, en apariencia satisfecho
con tu panza y tu labranza.
Orgulloso de los pasos omitidos
y de los pisotones dados.

Tú deseaste ver con mis ojos
esa vida distinguida
que atribuías a mi ánimo
y así no guardar memoria de nada.

Tú, dispuesto a la alabanza
y al barbecho previo al robo,
fuiste el más desgraciado
de todos los conformes.